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Resumen

En el centro del estado de Veracruz se ha utilizado las barrancas como lugares de depósito clandestino de cuerpos y restos humanos. A través de las características de los contextos de hallazgos se ha identificado un patrón de escenarios de violencia; en estos sitios, las labores de búsqueda, localización e identificación se vuelven complejos.

Palabras clave: lugares de depósito, inhumación, fosas clandestinas, barrancas, Veracruz.

Abstract

At the cities located in the center of Veracruz, gullies have been used as mass graves for death bodies. Through the background characteristics of the bodies a violent pattern scenario was identified, in these places, the search, localization and identification efforts rise their level of difficulty.

Key words: Dumping places, burial, mass graves, gullies, Veracruz.

El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) reporta que, hasta enero de 2022, en el Estado de Veracruz existen 5,513 personas desaparecidas (1). De esta cifra, 701 denuncias se han registrado en el municipio de Xalapa –capital del estado-, colocándose en el segundo municipio con mayor incidencia después del Puerto de Veracruz.

Esta pequeña ciudad, de 124.4 km², concentra los poderes político administrativos del gobierno estatal. Se localiza en la región central de Veracruz, conocida como Las Grandes Montañas, caracterizada por elevaciones de gran altura y paisajes accidentados, atravesados por montañas, barrancas, abrigos rocosos y ríos encañonados.

Los altos índices de denuncia por desaparición, la posición política y la ubicación geográfica de Xalapa y municipios aledaños convierten a esta zona en un punto clave para la observación de patrones que ayuden a la localización de personas desaparecidas. Este artículo se centra en los tipos de depósito caracterizados por una serie de hallazgos en distintas barrancas cercanas a la ciudad de Xalapa, así como las dificultades que representan estos sitios para el proceso de identificación de los restos recuperados.

Hacia la conceptualización de lugares de depósito

La desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en septiembre de 2014 atrajo miradas nacionales e internacionales hacia la desaparición y la grave crisis de derechos humanos que enfrenta México desde la primera década del 2000. Desde la Guerra Sucia existieron organizaciones de familias de víctimas y de la sociedad civil que exigían la aparición con vida de sus seres queridos; sin embargo, a partir de movimientos nacionales como el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, en el 2011, y las marchas multitudinarias por los 43, se consolidaron propuestas ciudadanas articuladas por colectivos de todo el país. Estas alianzas fortalecieron los procesos de búsqueda dirigidos por los mismos colectivos que se convirtieron en los actores principales en la localización de fosas clandestinas.

El hallazgo de miles de fosas clandestinas en México colocó este término en el discurso reproducido por colectivos, autoridades, académicos y medios de comunicación. La palabra fosa se define como “hoyo en la tierra para enterrar uno o más cadáveres” (2) y clandestina como un “secreto, oculto, y especialmente hecho o dicho secretamente por temor a la ley y o para eludirla” (3). Otro término ampliamente difundido es el de inhumación, que se entiende como “la acción de enterrar un cadáver en los sitios determinados para tales fines” (4). El Código Penal Federal amplía el término inhumación incluyendo -además de la acción de sepultar-, la incineración, desintegración y destrucción parcial o total del cadáver o restos de una persona no identificada.

El uso indiscriminado de los términos descritos genera deficiencias para el registro de hallazgos que no presentan las características de una fosa o inhumación clandestina. El Protocolo Homologado de Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas propone el término Contexto de Hallazgo y lo define como “sitio donde ilegalmente han sido depositados, degradados, ocultados o transportados restos humanos no arqueológicos, y/u otros indicios asociados a cuerpos o restos que sean susceptibles de procesamiento forense” (5), a su vez establece que todos deben ser registrados en el Registro Nacional de Fosas y Fosas Clandestinos (RNFCFC).

Por lo anterior, es necesario proponer nuevas categorías que conceptualicen los distintos escenarios en los que se han localizado restos humanos, pues el modus operandi de los victimarios para el ocultamiento de sus delitos tiene nuevos patrones que son necesarios nombrar.

¿Qué es un lugar de depósito?

Para fines de esta investigación, se definirá lugar o sitio de depósito a zonas en las que se desechan cadáveres o restos humanos sin ningún tipo de tratamiento, es decir, no hay inhumación ni otra técnica para el ocultamiento de los restos con escombros, rocas y/o basura, de forma intencional, por lo que estos se encuentran en la superficie. Generalmente, se utilizan lugares que por sus características geográficas serán de difícil acceso o que presentan alteraciones previas que contribuirán a la no localización como basureros en los que se vierten desechos de todo tipo e incluso de cadáveres de animales.

De barrancas y desfiladeros

La zona montañosa central de Veracruz está rodeada de grandes barrancas y cañones con ríos serpenteando en el fondo de estas (Figura 1). La zona que colinda con la capital del estado posee un sinfín de paisajes accidentados, la mayoría de estos lugares se localizan a menos de 50 km de distancia.

Figura 1. Barranca de Tlaltetela, al fondo, el río Los Pescados. Foto: Ignacio Rosaslanda.

En el 2016, aparece el primer indicio del uso de barrancas como lugares de depósito. En enero de ese año, la Fiscalía General del Estado de Veracruz informó que se habían localizado seis cuerpos en La Aurora-barranca ubicada en el municipio de Emiliano Zapata-, pero para el 2018 se dio a conocer que, en realidad, se recuperaron 19 cuerpos (6). En la segunda mitad del 2019 se reiniciaron labores de búsqueda en el mismo sitio, obteniendo resultados positivos: se recuperaron restos óseos a una profundidad aproximada de 150 m. El punto del hallazgo se localizó sobre un basurero en el que se vertían desechos domésticos y grandes cantidades de restos de animales, principalmente de aves de granja y bovinos.

Desde entonces y a la fecha, se han ubicado más lugares de depósito en barrancas de los municipios de Cerro Gordo, Tlaltetela, Cosautlán y Teocelo (Figura 2). Estos presentan similitudes con las que se ha podido establecer un patrón: en todas ellas se han reutilizado basureros ubicados a profundidades considerables -oscilan entre los 100 y 150m-, cuyos accesos se encuentran a orillas de la carretera en donde es posible detenerse y estacionar vehículos, es decir, los cuerpos fueron arrojados desde arriba. En esa posición es imposible visualizar la caída y la deposición de los restos, pues la vegetación es abundante y los abrigos rocosos filosos, además de la presencia de ríos en el fondo.

Figura 2. Mapa de los lugares de depósito en barrancas de la zona central veracruzana. Tomada de Google Earth, por Xcaret González Santos.

Escenarios complejos, retos complejos

Los contextos encontrados en las barrancas presentan dificultades para la recuperación de los cuerpos y restos y, por consiguiente, para su identificación. Una de las principales limitantes para realizar la prospección arqueológica es el acceso a la zona de interés. Para ingresar a las barrancas es necesario identificar distintas rutas de acceso, por ejemplo, descendiendo con equipos especializados de rappel para la exploración de las paredes y abrigos rocosos. Esto porque es posible que algunos cuerpos y restos hayan quedado atrapados en oquedades entre las rocas o la vegetación, generando la dispersión de partes de estos. De manera simultánea, al alcanzar la zona de interés, se debe recorrer la superficie para la localización de indicios.

Una vez que se ha llegado al punto de interés se procede a realizar una prospección sistemática por transectos, colocando una distancia máxima de 2m entre uno y otro. El recorrido se realiza en forma ascendente, iniciando desde la parte baja para posteriormente avanzar hacia las partes más elevadas para barrer completamente el área y evitar el abandono de restos que se hayan deslizado por arrastre hasta el fondo de la barranca. Los trabajos de prospección se organizan de esta forma para disminuir el riesgo de desprendimiento de rocas y otro tipo de materiales, mientras se asegura el hallazgo de indicios.

Esta técnica es la más efectiva para la búsqueda y localización de restos y cuerpos en esos contextos, pues la densa vegetación, propia de la región montañosa veracruzana, dificulta la visibilidad de la zona a través de drones (Figura 3).

Figura 3. Prospección por transectos en barranca, Tlaltetela. Foto: Héctor Adolfo Quintanar Pérez.

Además, cuando los restos se depositan en tierra firme -puede ser sobre repisas y en ocasiones alcanzan el fondo de las barrancas en los márgenes de los ríos- son propensos a la fragmentación por el desprendimiento de rocas, quedando sepultados debajo de ellas. También es común que en estos sitios los restos se encuentren mezclados; al ser basureros, la concentración de restos de animales, generalmente de aves de granja y ganado, son abundantes. En otros casos, se suma la exposición a altas temperaturas (Figura 4).

 Es preciso mencionar que, en tierra firme no se han localizado cuerpos -estos generalmente se quedan atrapados en las paredes de las barrancas-, pero sí se encuentran restos humanos esqueletizados: en algunos casos el hallazgo se compone de una gran concentración de estos, y en otros, los restos se presentan de forma aislada.

Figura 4. Prospección en un basurero con evidencia de incendio. Foto: Héctor Adolfo Quintanar Pérez.

Comentarios Finales

El panorama nacional en México en torno a la desaparición de personas y la llamada crisis forense ha rebasado la capacidad de las instituciones encargadas de la búsqueda, localización e identificación de personas desaparecidas y no localizadas. Aunque la problemática está presente desde hace décadas, solo a partir de 2015 empezaron a surgir leyes en materia de desaparición, así como protocolos que contemplan registros nacionales como: El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) y el Registro Nacional de Fosas y Fosas Clandestinos (RNFCFC).

A pesar de estos esfuerzos, no se alcanzan soluciones efectivas para atender las dimensiones reales de la desaparición en México. Uno de los aspectos que urge modificar es el uso del término fosa o fosa clandestina para definir los contextos forenses, pues resulta restrictivo para abarcar la diversidad de contextos de hallazgos que existen.

En este texto, se describió de forma breve un patrón de depósito de restos humanos identificado en la zona central montañosa del estado de Veracruz. Estos lugares comparten características en el modus operandi del ocultamiento de cuerpos y restos, al menos, en un área de 50km2 alrededor de la ciudad de Xalapa. Este contexto se diferencia del patrón de enterramiento de zona centro de Veracruz en la planicie costera, en el que sí se localizan fosas clandestinas masivas.

 Las peculiaridades del territorio fueron aprovechadas para fines ilícitos, dificultando las labores de búsqueda y localización. Estos casos complejos exigen que se propongan nuevas terminologías para nombrarles, así como el diseño de metodologías que cumplan con los estándares de protocoles nacionales e internacionales para garantizar un trato digno en el proceso de búsqueda e identificación de personas desaparecidas.

En cuanto a las barrancas, desde el 2016 a la fecha se han realizado acciones de búsqueda y recuperación en el centro de Veracruz, algunas se han detenido por la imposibilidad de ingresar a la zona de interés. Por ejemplo, en una ocasión, una roca de gran tamaño se desprendió y rodó en el área de trabajo de peritos y familiares. De los cuerpos y restos recuperados en La Aurora y en las otras barrancas, poco se sabe, pues sólo se ha identificado a dos de los cuerpos recuperados en el 2016.

Glosario

Abrigo rocoso: cueva de poca profundidad localizada en paredes rocosas.

Modus operandi: Expresión latina que significa ‘modo de obrar’ y se usapara referirse a la manera especial de actuar o trabajar para alcanzar el fin propuesto.

Prospección: Exploración del terreno para descubrir la existencia de yacimientos.

Información adicional

Se recomienda consultar los siguientes materiales para ampliar el concepto de Fosa y Fosa clandestina:

Una discusión sobre el concepto de fosa clandestina y el contexto mexicano. El caso de Guanajuato. Disponible en:  http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1405-09272021000100129.

Apuntes para analizar la situación de las fosas comunes en México. Disponible en: https://www.identificacionhumana.mx/apuntes-para-analizar-la-situacion-de-las-fosas-comunes-en-mexico/.

Referencias bibliográficas

  1. Comisión Nacional de Búsqueda. Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas: Secretaría de Gobernación. [Internet]. [Consultado 30 de septiembre 2021]. Disponible en: https://versionpublicarnpdno.segob.gob.mx/Dashboard/Index.
  2. Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Española, Fosa: Asociación de Academias de la Lengua Española. [Internet]. [Consultado 29 de septiembre 2021].
  3. Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Española, Clandestina: Asociación de Academias de la Lengua Española. [Internet]. [Consultado 29 de septiembre 2021].
  4. Bossio B., Boris. Inhumaciones y exhumaciones. Revista del Ministerio Público.2011; 9: 55-83.
  5. Protocolo Homologado para la Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas (DOF 2020). [Internet]. [Consultado 14 de enero de 2022]. Disponible en: https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5601905&fecha=06/10/2020.
  6. Morales, Flavia. Barrancas de Veracruz, tiraderos donde buscan desaparecidos. Xalapa, Veracruz: AVC Noticias; 04 de septiembre de 2020 [Internet]. [consultado 30 de septiembre de 2021]. Disponible en: https://www.avcnoticias.com.mx/resumenespecial.php?idnota=306264&fbclid=IwAR12sfuy33bV-E68JqoPevvxa0Fvb7yglC_tbVLbzfD6dD3nAS5oHEJvxrM

Créditos de imagen: Xcaret González Santos