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Resumen

La antropología forense en México es una disciplina científica en constante desarrollo, que ha sido influenciada por investigadores de otros países y la participación de organismos internacionales. En conjunto, produjeron nuevos objetivos en esta labor profesional tales como las búsquedas en vida o el trabajo conjunto con familiares de personas desaparecidas, atravesando del laboratorio al campo. Por ende, propongo reflexionar sobre el devenir de esta disciplina para comprender la importancia del compromiso ético profesional emergente.

Palabras clave: antropología forense, ética

Abstract

Forensic anthropology in Mexico is a scientific discipline in constant development; it has been influenced by the work of other countries and by the participation of international organizations that, together, have generated the emergence of new objectives in this professional work such as searches in life or with the joint work with relatives of disappeared persons, crossing the borders from laboratory to field. Therefore, I propose to reflect on the future of this discipline to understand the importance of the emerging professional ethical commitment.

Keywords: forensic anthropology, ethics

¿Por qué hablar de la ética en antropología forense?

En todas las áreas de conocimiento se pretende la búsqueda de la verdad mediante la validez, ya sea científica o social. La antropología forense no ha sido la excepción pues es una disciplina científica en constante crecimiento y se ha construido desde enfoques multidisciplinarios. Esto implica una reflexión constante sobre el quehacer de esta disciplina, poniendo en una balanza los alcances y límites, aciertos y errores que se han tenido en su desarrollo, puesto que sus objetivos han ido cambiando. Desde los análisis que contribuyen a la identificación de personas fallecidas hasta la colaboración multidisciplinaria en búsquedas de personas desaparecidas en vida, se puede decir que la antropología forense transita tanto en trabajo de laboratorio como en campo.

Dirkmaat y colaboradores definen a la antropología forense como “la disciplina científica que se enfoca en la vida, la muerte y la historia post-vida de un individuo específico, cómo se refleja principalmente en sus restos óseos y el contexto físico y forense en el que están emplazados” (1). Sin embargo, argumentan que esta disciplina científica debe ir más allá de la reconstrucción de la vida de un individuo, tomando en cuenta aspectos como las circunstancias alrededor de su muerte e incluso la distribución espacial y el contexto donde fue hallado.

Esta definición invita a pensar la labor de la antropología forense fuera de las fronteras del análisis del perfil biológico, esencial para la identificación de una persona, hasta la búsqueda de particularidades que nos ayuden a explicar no solo quién es sino qué le sucedió, construyendo las circunstancias alrededor de la muerte. Actualmente, la antropología forense se involucra en los procesos de búsqueda en campo y en la implementación de la entrevista ante mortem a familiares (2), lo que implica un compromiso hacia la disciplina, sociedad y búsqueda de la verdad y la justicia.

De igual manera, Cattaneo ha enfatizado que la utilidad de la antropología forense ha sido documentada en el estudio de víctimas de crímenes de guerra, desastres masivos, restos humanos mezclados, quemados, o severamente fragmentados; subrayando los problemas relacionados con la falta de datos ante mortem y bases de datos nacionales e internacionales (3). Lo anterior revela la necesidad de una definición más amplia de la antropología forense porque sus alcances van más allá de los campos de acción que algunas definiciones describen.

Un poco de antecedentes

El desarrollo de la antropología forense en México ha sido influenciado por el trabajo de otros países y por la participación de organismos internacionales. Un ejemplo es Europa, donde la antropología forense desempeñó un papel de suma importancia en la identificación de las víctimas enterradas en grandes fosas comunes. Un esfuerzo loable fue exhumar los cadáveres de las víctimas del Holocausto para enterrarlos con dignidad y consagrar sus nombres en la memoria colectiva. Esto fue un intento por recuperar e identificar a las víctimas; un acto contra el olvido impulsado en mayor medida por los sobrevivientes (4). De igual forma en España, asociaciones civiles se ocuparon de intervenir contextos de conflicto interno y desaparición forzada (5). Estas intervenciones son una aproximación más humanitaria, solidaria y de carácter social.

Estados Unidos también ha influenciado en gran medida el desarrollo de esta disciplina (6), mediante una postura enfocada en la estandarización de prácticas en materia forense. Su finalidad ha sido garantizar la calidad de los peritajes, apelando a la profesionalización de los especialistas e impulsando la formalización profesional a través de la acreditación de conocimientos.

En América latina, la antropología forense está estrechamente ligada a la investigación de violaciones graves a los derechos humanos, muchas veces cometidas por el Estado, destacando la tortura, la desaparición forzada y las muertes masivas sin una declaración “oficial” de guerra como en Colombia, Argentina, Uruguay, Guatemala, entre otros. La búsqueda de personas desaparecidas relacionadas con conflictos políticos, militares, crimen organizado y narcotráfico en Latinoamérica propició el nacimiento, desde la sociedad civil, de equipos forenses. Estos se involucraron en investigaciones de violación de derechos humanos; algunos de ellos son el Equipo Argentino de Antropología Forense, El Equipo Peruano de Antropología Forense, La Fundación de Antropología Forense de Guatemala o el Equipo Mexicano de Antropología Forense en México, por mencionar sólo algunos.

Por otro lado, organismos internacionales como el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ), Open Society Justice Iniciative, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, entre otros, han brindado acompañamiento, capacitación, promoción y divulgación de buenas prácticas forenses, debido a la profunda crisis humanitaria que atraviesa México. El propósito es crear mecanismos eficaces para la prevención de graves violaciones a los derechos humanos y el apoyo técnico para la identificación forense (7).

Las intervenciones de organismos internacionales y la influencia de otros países en la praxis forense en México impulsaron nuevos objetivos en la labor profesional, al incluirse en procesos de búsqueda de verdad, justicia y Memoria histórica. Como ya se ha mencionado, la antropología forense ha diversificado su campo de acción. Así, pasó de trabajar en laboratorio a realizar labores de búsqueda, excavación y recuperación de cuerpos o restos humanos. De acompañar a familiares en brigadas y caravanas de búsqueda a trabajar en instituciones gubernamentales y en asociaciones civiles e internacionales.

Así mismo, la antropología forense en México se ha enriquecido y construido desde ámbitos académicos y las instituciones de impartición de justicia. Por un lado, la Escuela Nacional de Antropología e Historia ha contribuido con la formación de especialistas en Antropología Forense. Bajo un enfoque inter y multidisciplinario, forma investigadores profesionales que cuentan con conocimientos, metodologías, técnicas y habilidades necesarias para individualizar e identificar personas en el contexto medicolegal (8). De igual manera, ha incluido el estudio antropológico de la violencia creciente en México, los contextos diversos en nuestro territorio y una perspectiva integral de trabajo colaborativo.

Por otro lado, diversas instituciones han tratado de responder a las necesidades de la sociedad civil a través de la creación de nuevos organismos de acción como grupos multidisciplinarios de identificación humana, la Comisión Nacional de Búsqueda y sus comisiones estatales. Así mismo, en cada institución de impartición de justicia existen códigos de ética establecidos dentro de sus marcos jurídicos.

Con lo antes expuesto, la antropología forense puede responder a las necesidades de diversas instituciones como el gobierno, las comisiones de Derechos Humanos y otras asociaciones o acciones civiles. Esto incluye a misiones internacionales que pretenden apoyar en el proceso de búsqueda, recuperación e identificación de personas desaparecidas En el caso particular de México, su inclusión en los asuntos legales ha sido más cercana a los Derechos Humanos, debido a la situación de violencia, represión, crimen y desigualdades sociales.

¿Qué tiene que ver el desarrollo de la antropología forense con la ética profesional?

Dado que la antropología forense obedece a diversos contextos, la preparación y profesionalización para esta labor son esenciales. Desde la búsqueda hasta la identificación, los especialistas deben ser capaces de afrontar la complejidad de los casos de manera competente, clara y apegándose a protocolos y estándares internacionales vigentes. La antropología forense debe comprometerse con las realidades actuales desde una postura crítica y ética (9), dadas las condiciones particulares en las que se desarrolla, pues tendrá repercusiones personales y sociales.

Toda profesión requiere ciertos conocimientos y habilidades específicas que se adquieren mediante un proceso de formación donde también se buscan desarrollar las competencias necesarias para llevar a cabo una labor. En la ética profesional existen principios intermedios de actuación que son el fundamento de toda actividad profesional, tales como: beneficencia, no maleficencia, autonomía, honestidad y justicia (10). No obstante, aun cuando la ética profesional es necesaria, la decisión final de actuación es personal porque la ética, como un saber práctico, solo ofrece pautas de comportamiento razonables, buscando las mejores alternativas tanto en los fines como en los medios de actuación humana.

Los principios de actuación ética permiten hablar de una antropología forense responsable, con el desarrollo de la disciplina y comprometida socialmente. Así, se realizan análisis críticos de su devenir, sus objetivos y de la participación de los familiares como observadores del proceso forense. Teniendo en cuenta una perspectiva multidisciplinaria y un enfoque integral de los conocimientos que ayudan a la identificación y contribuyen a los procesos de búsqueda de verdad, justicia y memoria, que se han dejado de lado.

Consideraciones finales

La ética profesional implica un largo proceso reflexivo de los campos prácticos, teóricos, políticos y sociales que intervienen en el desarrollo de la antropología forense (11).

Hasta ahora no hay un código de ética para la antropología forense en México, sin embargo, se han tomado principios éticos de otros países. Esto es problemático porque se intenta adaptar códigos con objetivos poco viables para el contexto mexicano, ya sea por la falta de infraestructura, capacitación o recursos económicos.

Nos enfrentamos ahora al compromiso de crear un código de ética profesional en antropología forense donde participen instituciones gubernamentales, academia, servidores públicos, colectivos y sobre todo especialistas en antropología forense mexicanos con amplia experiencia. Será importante tomar en cuenta las necesidades de México en la formación profesional, capacitación del personal, infraestructura e inversión económica. Como Menciona Enrique Dussell, la ética analiza aclara y ordena el mundo cotidiano mostrando su pleno sentido, el cual se encuentra por debajo de todas las acciones que realiza el ser humano (11).

Finalmente, la labor forense no consiste solamente en la identificación humana; consiste también en asumir el compromiso ético de implementar los saberes de forma responsable para reflexionar constantemente sobre su praxis y su desarrollo. Sólo con la acumulación de experiencias, la ética adquirirá progresivamente un carácter universal que no lo será nunca de manera definitiva (12).

Glosario:

Perfil biológico: conjunto de análisis realizados por el antropólogo forense (edad, sexo, estatura y ascendencia) con la finalidad de aportar elementos necesarios para la individualización e identificación humana.

Entrevista ante mortem: instrumento dirigido a los familiares de personas extraviadas o desaparecidas que permite obtener datos útiles para la búsqueda y también para la identificación de personas.

Referencias:

  1. Dirkmaat D, Cabo L, Ousley S & Symes S. New perspectives in forensic anthropology, Yearbook of Physical Anthropology,2008;137(51): 33–52.
  2. Mejía M, Ortega A. La entrevista a familiares en la búsqueda e identificación de personas extraviadas o desaparecidas. México, Dimensión Antropológica. 2018, Vol. 72, enero-abril: 141-172.
  3. Cattaneo C. Forensic anthropology: developments of a classical discipline in the new millennium. Forensic Science International, 2007; 165(2-3), 185–193.
  4. Finder G. Capítulo Final: descripción de la exhumación y del nuevo entierro de los judíos polacos víctimas de Holocausto en las páginas de los libros Yizcor. En: Garibian S, Anstett E, Dreyfus J, Editores. Restos humanos e Identificación. Violencia en masa, genocidio y el “giro forense”. Argentina: Miño y Dávila Eds; 2017. p. 39-58.
  5. Ferrandiz F. Autopsia social de un sub-entierro. España: Isegoría. Revista de Filosofía Moral y Política, julio-diciembre; 2011, 525-544.
  6. Jiménez C, Denis E. La antropología forense estadounidense y su influencia en Latinoamérica. México: Revista Mexicana de Medicina Forense.2018, 3(1): 55-67.
  7. Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit. [Internet]. Tortura y desapariciones forzadas en México. [Citado el 24 de junio de 2021]. Disponible en: https://www.giz.de/en/worldwide/79202.html
  8. Escuela Nacional de Antropología e Historia. [Internet]. Especialidad en Antropología Forense. [Consultado el 12 de noviembre de 2021]. Disponible en: https://www.enah.edu.mx/index.php/ofer-aca/esp-for
  9. Ramírez J. La antropología física desde los márgenes: una forma de resistencia y de compromiso. México: Dimensión Antropológica, 2014, vol. 60, enero-abril. 127-140.
  10. Moreno B. Ética en el ejercicio profesional. México: Ediciones De La Salle. 2015.
  11. Dussel E. 14 Tesis de Ética. Hacia la esencia del pensamiento crítico. México: Ed. Trotta. 2016.
  12. Tafalla M. Recordar para no repetir: el nuevo imperativo categórico de T.W. Adorno. En: Mardones J, Reyes M Editores. La ética ante las víctimas. España: Anthropos Editorial. 2003. p. 126-154.

Créditos de la imagen: Yanet Juárez