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Resumen

Debido a la complejidad que representa la identificación de personas NN utilizando únicamente metodologías de filiación genética, se presenta una posible herramienta complementaria para la determinación de la zona de origen más probable de cuerpos no identificados. Está herramienta está basada en la composición isotópica de estroncio y oxígeno en el esmalte de los dientes, la cual es un reflejo de aquella del agua ingerida durante la infancia y que se mantiene inalterada, aún años después de que el individuo ha muerto. La determinación de la zona de origen de personas NN puede ayudar a focalizar la zona de búsqueda de familiares, a quienes realizar prueba de filiación genética. México cuenta con la infraestructura y la capacidad técnica para desarrollar esta herramienta y ponerla al servicio de instituciones forenses estatales y federales.

Palabras clave: genética, identificación, geología.

Abstract

Due to the complexity the identification of NN persons represents using only genetic parentage methodologies, a possible complementary tool is presented for the determination of the most probable area of origin of unidentified bodies. This tool is based on the isotopic composition of strontium and oxygen in tooth enamel, which is a reflection of water ingested during childhood that remains unchanged, even years after the individual has died. Determining the area of origin of NN people can help focus the search area for relatives, who can be tested for genetic affiliation. Mexico has the infrastructure and technical capacity to develop this tool and put it at the service of state and federal forensic institutions.

Keywords: genetics, identification, geology.

Actualmente en México una persona puede desaparecer por diversas razones, tales como desastres naturales o antropogénicos, terrorismo, tráfico de personas, migración, crimen organizado, e incluso voluntad propia, pero es evidente que el mayor problema está directamente asociado con la guerra contra el narcotráfico comenzada en 2006. Del universo de reportes de desapariciones en México desde 1964, más del 98% corresponden al periodo 2006-2020, con más de 70 mil reportes independientes de personas desaparecidas (1). Desafortunadamente, gran cantidad de estos reportes carecen de investigaciones apropiadas, y no se ha podido establecer una metodología que permita relacionar las desapariciones con el número creciente de restos humanos localizados en las fosas clandestinas cada vez más abundantes. De manera paralela, en las fosas comunes halladas en los servicios forenses estatales y municipales, se contaba al 2017 con al menos 26 mil cuerpos de personas fallecidas no identificadas, también conocidas como personas NN, muchas de las cuales no cuentan con una averiguación previa o carpeta de investigación asociada, por lo que es difícil realizar la filiación de dichos restos (2).

Mas allá de cifras, cada reporte corresponde a una historia interrumpida que involucra también a cientos de miles de familiares y amigos que no han recibido la justicia más básica para estos casos: un cuerpo plenamente identificado al cual enterrar o incinerar, y así comenzar el periodo de duelo. Ante este escenario, el gobierno de México ha comenzado a realizar diversos esfuerzos para la filiación genética masiva de los restos humanos localizados, con la expectativa de identificarlos al comparar con el material genético de un familiar cercano, como ha sido previamente validado en casos como en la denominada “Guerra de los Balcanes” en 1995 (3). Sin embargo, esta aproximación presenta una serie de retos y limitaciones para ser aplicada directamente en México,  los cuales están asociados con: i) el número creciente de víctimas; ii) el tamaño de la población y la extensión del territorio mexicano; iii) la implementación diferencial de políticas de protección de víctimas; iv) la capacidad heterogénea de las fiscalías estatales y municipales para colectar, almacenar y conservar evidencia forense para la identificación post mortem; y v) la falta de una denuncia formal de desaparición; vi) la capacidad técnica, la voluntad política y jurídica para colectar muestras y compartir dicha información con otras fiscalías.

En conjunto, estos factores dificultan la colección sistemática de muestras de DNA para llevar a cabo la filiación genética de personas NN (4), y enfatizan la necesidad de contar con herramientas forenses complementarias que permitan hacer más eficiente el proceso de identificación del gran número de personas NN registradas. Una de tales herramientas permite delimitar la zona de origen de una persona en función del alimento y agua consumida durante el periodo de gestación e infancia del individuo; de manera que, con esta información, sea posible acotar la zona de origen más probable de la víctima, y en donde, por consiguiente, sea más probable encontrar familiares directos.

Eres los que comes y bebes

De los alimentos obtenemos los nutrientes como vitaminas, aminoácidos, minerales y oligoelementos que permiten el funcionamiento correcto de nuestros órganos, así como la construcción y la regeneración constante de la gran mayoría de los diferentes tejidos del cuerpo. Sin embargo, algunos tejidos se crean desde la infancia y se mantienen esencialmente intactos durante toda la vida; este es el caso particular de los dientes, cuya capa exterior (esmalte) está formada por un mineral llamado hidroxiapatita, Ca10(PO4)6(OH)2, que es sumamente resistente a la abrasión mecánica y química, por lo que pueden persistir por muchos años aún después de que el individuo falleció (5).

Las piezas dentales (incisivos, caninos y molares) tienen sus precursores desde las etapas tempranas del embrión humano, la mayoría del esmalte se forma al momento de nacer y antes del primer año de vida ya están completamente formados todos los dientes de leche. De manera paralela, las piezas dentales permanentes se comienzan a mineralizar desde las primeras semanas a partir del nacimiento, y se encuentran completamente formadas y mineralizadas antes de los 8 años (Figura 1); aunque emergen entre los 6 y 12 años (6)

Figura 1. Edades en las cuales conlcuye la mineralización del esmalte dental (6).

Bajo la premisa “eres lo que comes y bebes” es entonces posible asumir que, durante el desarrollo de los diferentes tejidos, estos adquieran una composición que refleje aquella de los componentes elementales que se ingirieron durante la etapa de la vida correspondiente. En el caso particular de la hidroxiapatita de los dientes permanentes, dicha etapa corresponde a la infancia, desde el nacimiento y hasta antes de los 8 años, y dada su naturaleza, esta composición se mantendrá intacta aun después de que el individuo falleció (7). Es decir, la composición del esmalte de los dientes de un adulto es un reflejo de los alimentos que ingirió en la etapa temprana de la vida, y en particular, del agua que bebió y esta, a su vez, es característica para distintas zonas geográficas de México y el mundo.

La composición del agua y su relación con la geografía y la geología

El agua que bebemos, además de estar formada por dos átomos de hidrógeno (H) y uno de oxígeno (O), tiene disueltos muchos oligoelementos, y uno de ellos es el estroncio (Sr). Cada uno de estos elementos pueden presentar ligeras desviaciones en su peso en función de diversos factores que pueden ser atmosféricos, climáticos o geográficos. En el caso del H y del O, su peso varía según las condiciones particulares que generaron la lluvia que alimenta los pozos y presas de agua potable. Por otra parte, la escorrentía del agua de lluvia disuelve pequeñas cantidades de suelo y rocas con las que está en contacto, incluyendo algo de Sr. En este caso, el peso del Sr está asociado, con la edad de las rocas erosionadas por el agua de lluvia. Dado que México es un país climáticamente diverso (8) y geológicamente complejo (9), se asume que el agua potable tendrá una combinación O y Sr con pesos característicos de acuerdo con la región, imprimiendo una huella regional (equivalente a una huella dactilar humana) única, la cual es continuamente incorporada en los tejidos de los habitantes de cada zona.

La fijación de la huella regional del agua potable en los tejidos humanos implica que el esmalte dental tendrá la misma marca de O y Sr correspondiente a la época en la que mineralizó la hidroxiapatita, es decir, durante la infancia del individuo (10); una época típicamente sedimentaria en términos geográficos, en la que el individuo generalmente vive dentro de un núcleo familiar con uno o más familiares adultos. De esta manera, si se puede leer la marca regional del Sr y O presente en el esmalte dental, y compararla con una base de datos de todas las posibles marcas regionales del agua potable en México, se puede contar con una herramienta poderosa en la que se pueda delimitar significativamente la zona de origen más probable para personas NN, y por consiguiente en donde sea también más probable encontrar algún familiar del cual recolectar una muestra de DNA para realizar la filiación genética.

La huella regional del agua en México

En términos técnicos, el peso del Sr y O está dado por su “composición isotópica”, es decir, la relación de abundancia entre la variante pesada y ligera de cada uno de ellos. La Figura  2 muestra los resultados preliminares que se han realizado hasta el momento para identificar la variación geográfica que hay en la composición isotópica de O en el agua subterránea (11), y la composición isotópica de Sr en las principales provincias geológicas de México (12). Estas reflejan la complejidad climática, geográfica y geológica que caracterizan al territorio mexicano, y son sugerentes del potencial que una herramienta basada en la composición isotópica de Sr y O en el esmalte dental puede tener para establecer las posibles zonas de origen de personas NN.


 A

B

Figura. 2. a) Mapa de distribución geografica de composición isotópica de oxígeno en agua subterranea (11) b) Distribución geográfica de composición isotópica de Sr en distintas provincias geológicas (12).

¿Es factible utilizar huella regional del agua en México?

La huella regional del agua impresa en restos humanos ha sido utilizada previamente en estudios arqueológicos con la finalidad de establecer el origen de restos humanos en México (12,13) y en otras partes del mundo (14). También ha sido utilizada en la identificación de personas NN víctimas de un crimen (15, 16), o en la determinación de la nacionalidad de diversos restos humanos de fosas comunes de la segunda guerra mundial (17) u otros conflictos (18, 19), por lo que la sistematización de esta aproximación experimental puede facilitar, e incluso acelerar el proceso de identificación de personas NN.

El desarrollo de una base de datos de “huellas regionales del agua potable” de México es un trabajo prolongado y complejo. Sin embargo, en México se cuenta con la infraestructura instrumental y la experiencia técnica y científica para desarrollar esta poderosa herramienta, la cual tiene el potencial de generar información de vital importancia para la identificación de personas NN, localización de sus familiares, y comenzar con el proceso de impartición de la justicia más básica para las víctimas y sus familiares.

Referencias

  1. CNB, 2020. Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. Comisión Nacional de Búsqueda, Secretaría de Gobernación.
  2. CNDH, 2017. Informe Especial de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sobre desaparición de personas y fosas clandestinas en México. Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Mexico, pp. 55′.
  3. ICMP, 2020. ICMP briefs international community in Bosnia and Herzegovina on efforts to account for the missing ahead of 25th commemoration of Srebrenica.
  4. Parsons, T.J., Huel, R.M.L., Bajunović, Z., Rizvić, A., 2019. Large scale DNA identification: The ICMP experience. Forensic Science International: Genetics, 38: 236-244.
  5. Pasteris, J.D., Wopenka, B., Valsami-Jones, E., 2008. Bone and Tooth Mineralization: Why Apatite? Elements, 4(2): 97-104.
  6. Logan, W.H.G., Kronfeld, R., 1933. Development of the Human Jaws and Surrounding Structures from Birth to the Age of Fifteen Years. The Journal of the American Dental Association (1922), 20(3): 379-428.
  7. Hedges, J.E.M., Stevens, R.E., Koch, P.L., 2006. Isotopes in bones and teeth. In: Leng, M.J. (Ed.), Isotopes in Palaeoenvironmental Research. Springer Netherlands, Dordrecht, pp. 117-145.
  8. Zamorano-Orozco, J.J., Lugo-Hubp, J., Figueroa-García, J.E., Quijada-Mendoza, I., 2016. El relieve mexicano: una superficie de contrastes. In: Moncada-Maya, O., López-López, A. (Eds.), Geografía de México, Una reflexión espacial contemporánea. UNAM – Instituto de Geografía, Mexico City.
  9. Ferrari, L., Moran-Zenteno, D., González-Torres, E., Luna-González, L., 2007. Mapa Geológico de México, Atlas Nacional de México. Instituto de Geografía, UNAM.
  10. Bentley, R.A., 2006. Strontium Isotopes from the Earth to the Archaeological Skeleton: A Review. Journal of Archaeological Method and Theory, 13(3): 135-187.
  11. Wassenaar, L.I., Van Wilgenburg, S.L., Larson, K., Hobson, K.A., 2009. A groundwater isoscape (delta D, delta O-18) for Mexico. Journal of Geochemical Exploration, 102(3 Special Issue SI): 123-136.
  12. Schaaf, P., Solís-Pichardo, G., Manzanilla, L.R., Hernández, T., Lailason, B., Horn, P., 2012. Isótopos de estroncio aplicados a estudios de migración humana en el centro de barrio de Topancazco, Teotihuacán. In: Manzanilla, L.R. (Ed.), Estudios arqueométricos del centro de barrio de Teopanzaco en Teotihuacán. UNAM, Ciudad de México.
  13. Wright, L.E., 2005. Identifying immigrants to Tikal, Guatemala: Defining local variability in strontium isotope ratios of human tooth enamel. Journal of Archaeological Science, 32(4): 555-566.
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  15. Meier-Augenstein, W., Fraser, I., 2008. Forensic isotope analysis leads to identification of a mutilated murder victim. Science & Justice, 48(3): 153-159
  16. Kamenov, G.D., Kimmerle, E.H., Curtis, J.H., Norris, D., 2014. Georeferencing a cold case victim with Lead, Strontium, Carbon and Oxygen Isotopes. Annals of Anthropological Practice, 38(1): 137-154.
  17. Font, L., Jonker, G., van Aalderen, P.A., Schiltmans, E.F., Davies, G.R., 2015. Provenancing of unidentified World War II casualties: Application of strontium and oxygen isotope analysis in tooth enamel. Science & Justice, 55(1): 10-17.
  18. Bartelink, E.J., Berg, G.E., Chesson, L.A., Tipple, B.J., Beasley, M.M., Prince-Buitenhuys, J.R., MacInnes, H., MacKinnon, A.T., Latham, K.E., 2018. Chapter 15 – Applications of Stable Isotope Forensics for Geolocating Unidentified Human Remains From Past Conflict Situations and Large-Scale Humanitarian Efforts. In: Latham, K.E., Bartelink, E.J., Finnegan, M. (Eds.), New Perspectives in Forensic Human Skeletal Identification. Academic Press, pp. 175-184.
  19. Gutiérrez, D.C., DiGangi, E.A., Bethard, J.D., 2020. Applicability of stable isotope analysis to the Colombian human identification crisis. Forensic Science and Humanitarian Action: 411-424.

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