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Resumen

La criminalística ha integrado nuevas disciplinas que han alcanzado resultados indiscutibles y con progresos en el conocimiento, permitiendo el análisis de los indicios relacionados con un probable delito. Al incorporar la práctica del submarinismo al área de la criminalística, se abre una nueva oportunidad en la preservación, observación y documentación de un entorno que, en la actualidad, ha sido poco explorado, marcando un antes y después en las aportaciones forenses. México es el quinto país con mayor extensión territorial en América y cuenta con un amplio ecosistema acuático que incluye costas, ríos, lagos, pantanos, lagunas, entre otros. Sin embargo, el país atraviesa un problema de seguridad pública debido a la presencia de grupos criminales que han utilizado el entorno a su beneficio, la deficiencia en la infraestructura, entre otros problemas. Por lo tanto, la implementación de la criminalística subacuática permitirá esclarecer el hecho de manera objetiva. Su objetivo será el descubrimiento, explicación y composición del hecho con relación a la muerte o desaparición de una persona en el medio acuático, validando indicios procesalmente, que permitan la creación de manuales de búsqueda y prevención.

Palabras claves: Criminalística subacuática, Ecosistemas subacuáticos, Asfixia por inmersión, Fosa clandestina subacuática.

Abstract 

Criminalistics has integrated new disciplines that have achieved indisputable results and advances in knowledge, allowing the analysis of evidence related to a probable crime. By incorporating the practice of scuba diving into the area of criminalistics, a new opportunity in the preservation, observation, and documentation of an environment that, at present, it has been little explored, marking a before and after in forensic contributions. Mexico is the fifth country with the largest territorial extension in America and has an extensive aquatic ecosystem that includes coasts, rivers, lakes, swamps, gaps, among others. However, the country is going through a public security problem due to the presence of criminal groups that have used the environment to their advantage, poor infrastructure, among other problems, Therefore, the implementation of underwater criminalistics will make it possible to clarify the fact objectively. Its objective will be the discovery, explanation and composition of the fact in relation to the death or disappearance of a person in the aquatic environment, validating evidence procedurally, which allows the creation of search and prevention manuals.

Keywords: Underwater criminalistics, Underwater ecosystems, Asphyxiation by immersion, Clandestine underwater pit.

La brecha

México es un país inmerso en violencia; de acuerdo con la Clasificación y Reporte de Delitos y las Víctimas, publicado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se registraron 2,044,122 incidencias delictivas durante el año 2021” (1)

Figura 1. Registro nacional de Incidencias delictivas del año 2021. Imagen por: el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Todos los delitos han dejado un daño irreversible en la sociedad, requiriendo de medios adecuados para su investigación y prevención. En general, la Comisión Nacional de Búsqueda establece en su registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas que en México “existe un total de 98,049 Personas desaparecidas y no localizadas” (2). Este delito deja un impacto significativo en la vida de sus familiares, amistades y comunidades, quienes se han convertido en víctimas secundarias. Si bien todos los delitos son de interés público, hay uno que ha sido omitido, a pesar, de su relevancia: la búsqueda y hallazgo de cuerpos de Personas Fallecidas no Identificadas o sus restos entre ríos, lagos y otros cuerpos de agua. La búsqueda e identificación de personas desaparecidas en estos medioambientes es relevante porque es más difícil encontrar indicios y avanzar con los procesos de identificación.

Ante este escenario, se abre una brecha a la implementación de nuevas disciplinas que estén dirigidas a la identificación, individualización e investigación de los hechos considerados delitos. La criminalística debe integrarse al área de la identificación y búsqueda de personas desaparecidas porque aplicaría sus conocimientos sobre diversas ciencias naturales al campo de las ciencias legales. La criminalística es una ciencia multidisciplinaria encargada de la interpretación de los indicios relacionados con una conducta de acción u omisión considerada delito. Ésta permite despejar, bajo un sustento científico y con criterios válidos, la incógnita del suceso, adaptándose a cualquier entorno en el que haya sucedido un delito.

Por lo anterior, fue posible incorporar el submarinismo al área de la criminalística, abriendo una nueva oportunidad en la preservación, observación y documentación de un entorno que ha sido poco explorado. Eso marca un antes y un después en los procedimientos técnico forense. Esto es elemento clave para direccionar los esfuerzos que permitirá el análisis e interpretación de aquello que se extraiga de esos ecosistemas en relación con sucesos delictivos, proporcionado indicios suficientes para su análisis científico.

Figura 2. Brigada de Reacción Táctica de la Policía De Investigación, realizando la fijación de un indicio encontrado en un cuerpo de agua. Fotografía por: Ellian Nelson Verdugo Oyarce.

Las instituciones encargadas de proporcionar las bases para que el perito criminalista se actualice en las diferentes y nuevas áreas forenses no se han comprometido suficientemente, ¿qué se necesita? Tal vez, una especialización más compleja y con mayor duración; más recursos económicos al servicio de la investigación; más personal para intervenciones periciales. El perito en criminalística se ha apoyado de la ciencia para encontrar las respuestas que dan sentido a lo que sucede en el país.

México subacuático: La ciencia y el recuerdo

Los agresores han adoptado el entorno a su conveniencia, dotándoles de seguridad ante, durante y después de delinquir. Estas personas se adaptan y complejizan los casos cuando transgreden a otras personas en diferentes ecosistemas. Si bien la mayoría de estas conductas son realizadas en los ecosistemas terrestres, algunos también aprovechan los recursos y ecosistemas subacuáticos con estos fines.

Dicho lo anterior, considerando datos hemerográficos, testimonios de colectivos de búsqueda de personas y disciplinas como la arqueología subacuática, se evidencia que los ecosistemas subacuáticos son medios relacionados con la desaparición de personas. A continuación, presento diferentes casos en distintos ecosistemas subacuáticos de México, mostrando la gravedad de la situación. Además, se observa la necesidad de crear una base de datos que recopile datos sobre ecosistema, las características en las cuales son encontrados los cuerpos y el modus operandi del agresor. Esto permitirá establecer las primeras líneas de investigación con resultados positivos durante la intervención de la criminalística subacuática.

Mar

En México, 17 de las 32 de las entidades federativas que conforman el país cuentan con un litoral en el océano Pacífico o Atlántico, estimando así una extensión de 12,080 km² entre ambos litorales. González J., señala que 7,828 km² pertenecen al litoral del Océano Pacífico conformado por 11 entidades federativas, mientras que el litoral del Golfo de México lo componen seis entidades federativas con 3,294 km² de longitud (3). Dentro de las costas de México, también se encuentra la zona económica exclusiva y el territorio insular con una longitud de 4,645 km² permitiéndole ser rico en patrimonio natural marino, albergando en su superficie a islas, cayos, rocas y en su fondo marino, arrecifes de coral. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad menciona que “el área estimada que ocupan los arrecifes en nuestro país es de aproximadamente cerca de 1,780 km²” (4) encontrando avistamien-tos a pocos centímetros de la superficie o en 50 metros de profundidad.

Se ha utilizado el mar como medio para desaparecer a personas de manera reiterada. Por lo tanto, se debe de reconocer la necesidad de realizar búsquedas en los cuerpos de agua también. Así lo ha señalado el colectivo Guerreras Buscadoras de Guaymas del estado de Sonora. En el caso de Maryte Valadez Kinijara, su hermano, Fernando, fue desaparecido en el 2015 por “negarse a prestar su acceso al mar a miembros del crimen organizado” (5). Este acceso al mar es útil porque los agresores lanzan a las personas en tambos con cemento, que fácilmente se hunde. Usualmente son los pescadores quienes pueden encontrarles. Esto sucedió el pasado 2 de junio del 2021, en la Bahía de Catalina en el estado de Sonora, en donde un grupo de pescadores encontró un tambo metálico de 200 litros y “en su interior estaban los restos de por lo menos tres personas. Al día siguiente, entre los muelles El Mero y el Par-que Industrial Pesquero Sánchez Taboada, el mar expulsó otro tambo sellado con alambres. Llevaba el cuerpo de Adela Romero Landa, una madre de familia de 55 años, desaparecida en Empalme” (6).

La Comisión de Búsqueda de Sonora ha realizado operativos en busca de cuerpos desaparecidos después de los hallazgos en Bahía de Catalina, la exploración fue realizada dentro del mar al dividir el litoral en cinco franjas para que un equipo de dos a tres buzos las recorriese. Entre los más grandes retos estuvieron el clima y la visibilidad.

Figura 3.  Vista panorámica de Isla Roqueta en Acapulco, Guerrero. Fotografía por: José Benjamin Villalobos Gonzalez.

Ríos y presas

La red hidrográfica de los ríos posee 633,000 km² de longitud. La Comisión Nacional del Agua ha establecido que hay 51 ríos principales, en los cuales “fluye el 87% del escurrimiento superficial del país, cuyas cuencas cubren el 65% de la superficie territorial continental” (7). Siete de estos ríos (Tecolutla, Santiago, Pánuco, Balsas, Coatzacoalcos, Papaloapan, Grijalva-Usumacinta) representan 71% del escurrimiento superficial que desembocan en una de las tres vertientes. González J., en el 2016 menciona la existencia de tres vertientes en México, “la vertiente occidental donde desembocan todos los ríos que depositan sus aguas en el Océano Pacífico, la vertiente oriental aquellos ríos cortos que desembocan en el Golfo de México o en el Mar del Caribe compuesta y la vertiente interior” (3). Esta última no desemboca en alguna costa, el agua se almacena en cuerpos interiores regulados por alguna de las 5,100 presas que hay en el territorio nacional. En conjunto almacenan aproximadamente 150,000 hm³ de agua, donde gran parte del volumen se concentra en solo “180 presas que almacenan poco más de 94,300 hm³ cerca del 73% de su capacidad instalada” (6).

Usualmente, capas de arcilla, arena, troncos y ramas, impiden ver en el fondo del agua, avanzando casi a ciegas. La arqueóloga Pamela Lara y el antropólogo Salvador Estrada, en octubre de 2019, se sumergieron en las aguas de la presa Vicente Guerrero, ubicada en el municipio de Padilla en el estado de Tamaulipas, la búsqueda de “Gabriel Aguilera Castañón, una de las más de 20 personas, que fueron víctimas de desaparición en esta presa” (6). Antes de la llegada de los expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), las madres habían realizado tres jornadas de búsqueda en la presa, utilizando una cámara de pozo profundo.

Lo mismo sucede en el Río Lerma el cual se origina en el Estado de México, continúa sobre Querétaro, Guanajuato y Michoacán, para desembocar en el Lago de Chapala, Jalisco. En Lerma durante el 2020 y 2021, se han registrado 9,799 desaparecidos. Las autoridades presumen que Lerma se ha convertido en una fosa clandestina acuática, al tener decenas de cuerpos de personas desaparecidas. Una de las víctimas es Edgar Villalba Ceballos, de 40 años, cuyos restos fueron encontrados en un tambo, a casi un año y medio de su desaparición, el 17 de septiembre de 2020. Daniel Cepeda, agente de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de México (COBUPEM), relata la búsqueda: “se arrojó un tambo con concreto y peso similar para ver qué era lo que hacía, y a los diez, quince minutos, se localizó dónde estaba esta persona, se hizo recorrido en lancha y en otro, nomás te amarraba de la parte de aquí e ibas empujando la maleza para abrir el pasillo donde iban a pasar los buzos” (6).

Figura 4. Vista Panorámica del embalse de la presa Chicoasén, Chiapas. Fotografía por: José Benjamin Villalobos Gonzalez.

Lagunas

En la República Mexicana existen 14,000 lagunas, la mayoría se localizan en la zona centro occidente en los estados de Michoacán y Jalisco, en este último se encuentra el lago de Chapala, el más grande de México con una extensión de 1,116 km², seguido por el Lago de Cuitzeo con una cuenca propia de 306 km². En los últimos dos años, de las 1,758 búsquedas realizadas por la Comisión Nacional de búsqueda de personas, 1,017 fueron en agua (6). Algunos de los sitios en los que se han desarrollado los operativos son la Laguna de Lerma, en el Estado de México; las Lagunas de Zempoala, en Morelos; la Laguna Real del Valle, en Sinaloa y la Laguna Fierro, en Chihuahua (6).

En la Laguna Fierro en Chihuahua, se tiene el registro de “la desaparición de tres integrantes de la familia Alvarado en el año 2009, quienes presuntamente desaparecieron a manos del Ejército” (6). Uno de los retos que impide la búsqueda es la afluente de agua, causando filtraciones que inundan las fosas subacuáticas en donde se encuentran los indicios, relata Rosalía Castro Toss, integrante del colectivo Solecito de Veracruz. Desde su creación, el colectivo ha encontrado en el municipio de Arbolillo, un total de “67 personas dentro del medio subacuático sumergidos en bolsas negras, las cuales aún no han sido identificadas” (9), ahora el colectivo está planeando volver a Arbolillo para diseñar su nueva estrategia de búsqueda, que ahora contemplará el factor agua.

Figura 5. Vista Panorámica del Jaguey el “Maestro Pillo” ubicado en Villaflores, Chiapas. Fotografía por: José Benjamin Villalobos Gonzalez

Cenotes y Manglares

Los cenotes son los cuerpos de agua más conocidos en México, formados por roca caliza, características geológicas de los estados de Campeche, Quintana Roo y la Península de Yucatán estimando que hay entre 7,000 y 8,000 cenotes entre los tres estados. Se dificulta calcular el total de los cenotes por la extensión de bosques y ríos subterráneos. Sac Aktun y Ox Bel HA son los cenotes clasificados, hasta hoy, como la cueva sumergida más larga en México y, la novena del planeta, con más de 182,000 metros de longitud (10).

Al recibir una llamada al número de emergencia, las autoridades de la delegación Alfredo Bonfil en el estado de Quintana Roo, se enteran de que, en el Cenote Calavera, “se encontraron los restos de cinco personas, correspondientes a cinco cuerpos de sexo masculino”. (11). Esto se suma al número de personas desaparecidas que han sido encontradas en al menos cuatro fosas clandestinas en Cancún.

No se tiene la certeza del total de sitios subacuáticos utilizados para desaparecer personas. Mayormente, el crimen organizado suele cometer estos crímenes porque han adaptado el entorno a su beneficio. Estos grupos trafican sustancias nocivas de manera ilegal, como lo indica la Policía de Investigación Delictiva de Chile, se estima “que el 90% de la cocaína producida en América del Sur se transporta a través del sector marítimo” (12). Por su ubicación estratégica, México se ha convertido en un territorio imprescindible para el crimen organizado, dejando a su paso un sinfín de víctimas. Frecuentemente, se desconocen las circunstancias previas en las que acontece la muerte o desaparición de un individuo en el medio acuático. La violencia en México ha sido un comportamiento deliberado que ha dejado daños con pocos registros. Esto no solo es un problema de seguridad, sino también un fenómeno que fractura la estabilidad del núcleo interpersonal de la víctima, deteriorando los valores familiares, morales y sociales.

En definitiva, la intervención criminalística subacuática es necesaria al buscar estandarizar y articular los procedimientos técnicos con fines de identificación para que tengan una lógica en la secuencia de análisis e interpretación de información. Únicamente así se potencializarán las probabilidades de identificación.

La Criminalística Subacuática: Su correcta intervención y manejo del material sensible significativo

Existe un amplio margen de incertidumbre en torno a la estimación de la mortalidad por muertes a causa de la asfixia por inmersión en el mundo. Los métodos utilizados para clasificar los datos oficiales excluyen las causas que acontecieron previo a la muerte de una persona dentro del entorno subacuático, excluyendo si esta fue intencionada (suicidio u homicidio), así como los ahogamientos resultantes de incidentes en el transporte acuático e inundaciones catastróficas.

Aunque los datos son escasos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aporto información en el 2019 estimando que un promedio “236,000 personas fallecieron por ahogamiento, convirtiéndose en un problema grave para todo el mundo” (7). Las muertes en el entorno subacuático no pueden pasar desapercibidas es una causa importante de defunción en todo el mundo, sin embargo, su prevención es posible.

Cabe la posibilidad de que las estimaciones mundiales por decesos subestimen la magnitud real del problema que suponen las asfixias por inmersión. Entre 1998 y 2005, solo en México se registraron 107,319 muertes a causa de asfixia por inmersión. Celis A.  indica que “164 fueron clasificadas suicidio, 1 532 homicidios y 11,736 clasificados no especificadas” (13). La mayoría de los casos han sido catalogados como no especificados, naciendo la incertidumbre sobre lo sucedido previo a la comisión de tales acontecimientos. Esto muestra que los escenarios en los que puede suscitarse un delito son tan diversos como complejos, por lo que requieren la integración de nuevas disciplinas dedicadas a la investigación e identificación especializada en este medio. El inicio histórico de la intervención forense en el medio subacuático, se debe a la arqueología, que es la ciencia encargada de estudiar la historia del ser humano a través de los vestigios dejados por nuestros antepasados. Su objetivo es profundizar sobre las antiguas culturas y su comportamiento. Una de sus herramientas fundamentales es la disciplina del buceo, por lo cual se creó la unidad de buzos antropó-logos del INAH, equipo especializado en la búsqueda de vestigios humanos en el medio subacuático. Sin embargo, sus técnicas de actuación se adecuaron a la investigación en materia de búsqueda de personas desaparecidas.

Al integrar las técnicas generadas por la antropología subacuática al área de la criminalística de campo, nace la criminalística subacuática. Se requiere de un equipo de buceo para la realización de maniobras bajo el agua que proteja al buzo durante una emergencia debido a que trabajar en el agua conlleva retos de seguridad grandes. El buzo criminalista puede verse afectado por diversas complicaciones como la descompresión, causando situaciones de estrés, pánico u otros síntomas que puedan potenciar complicaciones neurológicas y físicas durante la sumersión. Por esta razón, se deben estudiar las potenciales adversidades, intentar prevenirlas y contar con protocolos de acción útiles y efectivos, en caso de presentar complicaciones.

Además, se debe verificar la información del caso, identificar riesgos y contar con los recursos necesarios como lanchas, pizarras acuáticas, pinzas, linternas impermeables y cámaras fotográficas, porque son indispensables en la intervención. En tal caso deberán aplicarse los métodos de diferentes disciplinas y propios, que permitan extrapolar los conocimientos a este medio, permitiendo obtener información precisa que nos lleve a la resolución de determinado ilícito. Los indicios no solo derivan del cuerpo o restos óseos recuperados, también se debe considerar que cualquier otro elemento pudiese estar vinculado al ilícito. Por lo tanto, cualquier objeto que esté dentro y fuera del agua, puede ser válido procesalmente, lo que puede ayudar a una correcta investigación y procuración de justicia. Si esto se ignora, muchos indicios podrían omitidos o distorsionados a conveniencia y los datos de las personas desaparecidas en este medio seguirán clasificándose de manera errónea. Esto representa un gran desafío porque trabajar en el entorno subacuático es complejo, al tratarse de un entorno en constante cambio debido a la diversidad de ecosistemas.

La evolución constante en la que el ser humano ha perfeccionado y adaptando aspectos negativos para la comisión de actividades delictivas puede ser desalentador. Sin embargo, la ciencia y la tecnología han aportado conocimientos necesarios para dar respuestas a los familiares y autoridades sobre la realización de cualquier ilícito. En México, es posible adaptar el área de la criminalística subacuática al país, abriendo paso a nuevas oportunidades del estudio de la conducta criminal; estableciendo quiénes son los autores de la conducta que se investiga y su forma de participación en esta. Aplicar los métodos científicos adecuados a esta área traerá como consecuencia datos más confiables y comprobables, que podría ser un índice de avance hacia la profesionalización y tecnificación de los cuerpos periciales. Se observa un futuro de superación profesional a través de organizaciones, peritos y una sociedad com-prometida en la formación de buzos criminalísticos serios y profesionales en la búsqueda de personas. Esto obligará, de manera positiva, a las instituciones encargadas de la procuración de justicia a facilitar la capacitación constante y rigurosa.

Figura 6. Entre las rocas de un rio se encontró un indicio envuelto por cinta y un agente plástico.  Fotografía por: Juan Carlos Tercero Aley.

Glosario
Narco marítimo: Conjunto de actividades bien definidas, con estructura jerárquica, adaptadas al medio subacuático por el crimen organizado. Su principal actividad ilícita a realizar es el transporte y cultivo de sustancias nocivas dentro del entorno acuático.
Avenida: Una elevación rápida y habitualmente breve del nivel de las aguas en un rio o arroyo hasta un máximo desde el cual dicho nivel desciende a menor velocidad.
Fosa clandestina subacuática: Lugar dentro de los cuerpos de agua utilizados para la inhumación de cuerpos o restos óseos, con el propósito de ocultar el paradero de una o más personas

Referencias. 

  1. Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Incidencia delictiva nacional [Internet]. 2021 dic. Disponible en: https://drive.google.com/file/d/1f4sgRtQpKUWyUTKdY8HdPB5rVIdrS1ON/view
    Comisión Nacional de Búsqueda. Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas [Internet]. Secretaria de Gobernación. 2022 [citado el 18 de febrero de 2022]. Disponible en: https://versionpublicarnpdno.segob.gob.mx/Dashboard/Index
  2. Gonzalez J., Aguilar R. Criminalística Subacuática Forensic Science sub-aquatic. Visio. Crim-Crim. [Internet]. 2016 [Consultado 2 Sep. 2021]. 14: 7-13. Recuperado de: http://revista.cleu.edu.mx/new/descargas/1602/revista/Revista%2014%20Criminalistica%20Subacuatica.pdf
  3. Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. Arrecifes [Internet]. Biodiversidad Mexicana. 2022 [citado el 19 de septiembre de 2021]. Disponible en: https://www.biodiversidad.gob.mx/ecosistemas/arrecifes
  4. Álamo BM. Buscarles en el mar [Internet]. A dónde van los desaparecidos. 2021 [citado el 8 de febrero de 2022]. Disponible en: https://adondevanlosdesaparecidos.org/buscarles-en-el-mar/
  5. Flores AE. Buscar bajo el agua: técnicas subacuáticas para encontrar personas desaparecidas [Internet]. PRIMERO NOTICIAS. [citado enero de 2022]. Disponible en: https://noticias.imer.mx/blog/realizan-busqueda-subacuatica-para-hallar-a-victimas-de-desaparicion-forzada/
  6. OMS. Ahogamientos [Internet]. Organización Mundial de Salud. 2021 [citado el 9 de agosto de 2021]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/drowning
  7. Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales. Informe del Medio Ambiente [Internet]. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. [citado el 26 de noviembre de 2021]. Disponible en: https://apps1.semarnat.gob.mx:8443/dgeia/informe18/tema/cap6.html#tema4
  8. Arbolillo: el reto de buscar personas en el agua [Internet]. ZonaDocs. 2022 [citado enero de 2022]. Disponible en: https://www.zonadocs.mx/2022/01/25/arbolillo-el-reto-de-buscar-personas-en-el-agua/
  9. Cejota E. Los Cenotes [Internet]. researchgate. 2018 [citado el 22 de noviembre de 2021]. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/329371287_Los_Cenotes_Originalmente_publicado_en_wwwcienegasyhumedalesorg
  10. Alejandra G. En Cancún hallan cenote convertido en “narco-fosa”; había cinco cuerpos [Internet]. La silla rota. 2021 [citado febrero de 2022]. Disponible en: https://lasillarota.com/estados/en-cancun-hallan-cenote-convertido-en-narco-fosa-habia-cinco-cuerpos/540192
  11. PDI. Investigación a Fondo: sitio del suceso [Internet]. Santiago de Chile; Santillana; 2018. [Consultado 17 septiembre 2022].  Disponible en: fi-le:///C:/Users/pepeb/Documents/MATERIAL%20PARA%20LA%20ALABORACI%C3%93N%20DEL%20ARTICULO/Criminalistica%20Subacuatica%20%20PDI.pdf
  12. Celis A, Burciaga M, Castillo S, Robles S, Orozco M. Tendencia de la mortalidad a consecuencia de asfixia por inmersión en México, 1979–2005. Scielo. [Internet]. 2008 [Consultado 12 septiembre 2021]. 24(6): 422-429. Recuperado de: https://www.scielosp.org/pdf/rpsp/2008.v24n6/422-429/es

Crédito de imagen: Ellian Nelson Verdugo Oyarce / Juan Carlos Tercero Aley.